Turismo por Mallorca

Mallorca es, con toda seguridad, una de las islas mediterráneas más codiciadas por los turistas europeos e internacionales. Playas, calas y arenales galardonados con numerosos distintivos se alternan en su franja costera, donde destacan una gastronomía, hostelería y oferta de ocio insuperables. Pero la mayor de las Islas Baleares atesora un sinfín de atractivos más allá del sol y la playa, como bien demuestran sus parques naturales, las rutas de senderismo, las catedrales e iglesias, sus yacimientos arqueológicos o los conciertos y festivales musicales que hacen vibrar de emoción estas costas.

Puerto de mallorca

Con más de 9 millones de turistas al año, la llamada Isla de la Calma es un paraíso turístico consolidado en los cinco continentes, al igual que Ibiza, Formentera y otros rincones baleares. No debe sorprendernos, pues, que este sector se haya convertido en el pilar maestro de su economía, seguido por la construcción y la industria. Como veremos a continuación, hacer turismo por Mallorca es una experiencia única que puede disfrutarse con los cinco sentidos.

Clima de Mallorca

Gracias a su particular orografía y a la envoltura del mar Mediterráneo, el clima en Mallorca es sinónimo de diversidad, predominando los inviernos y otoños suaves, de escasas precipitaciones, y los veranos cálidos, con medias anuales de 18 grados. No obstante, en la Sierra de Tramontana se registran nevadas frecuentes, y en otros puntos de la isla la temperatura puede alcanzar los 40 grados en el mes de julio, aunque de forma extraordinaria.

La mejor época para hacer turismo por Mallorca es, con diferencia, la primavera. Temperaturas suaves, escasa afluencia de turistas y unos vientos muy favorables para la práctica de deportes acuáticos están presentes en los meses de abril, mayo y los primeros compases de junio, cuando también las reservas hoteleras son más económicas. Un panorama muy similar nos espera en otoño.

Playas y calas con un mar de posibilidades

Gran parte del atractivo del turismo en Mallorca reside en su exótica geografía, configurada por sierras y montañas (Sierra de Tramontana, Puig Major, Sierra de Levante, etc.), bahías (Alcudia, Pollença o Palma) y cabos (Cabo de Formentor) de incomparable belleza. Sin embargo, son las calas y playas de Mallorca las que acaparan todo el protagonismo.

A largo de sus 550 kilómetros de costa reconocemos un sinnúmero de paraísos naturales, dotados de aguas cristalinas y arenas doradas:

  • Playa de Can Pere Antoni: con más de 700 metros de largo y una oferta hostelera exquisita, este arenal cuenta con Bandera Azul y es perfecto para los aficionados de los deportes acuáticos y los atardeceres mágicos.
  • La playa de Palma: esta joya debe su popularidad a una excelente comunicación, un mantenimiento exhaustivo y una longitud sin parangón, nada menos que 4.600 metros de largo, distinguidos con Bandera Azul.
  • La playa de Alcudia: entre el puerto deportivo y la playa de Muro, este arenal de textura fina cuenta con instalaciones lúdicas, una buena accesibilidad y unos servicios excepcionales. La de Alcudia, además, no tiene nada que envidiar a las anteriores en términos de extensión, con mas de 7 kilómetros de longitud, donde pasear es una auténtica delicia.
  • Playa de Sant Elm: conocida a su vez como Es Geperut, esta playa sorprende por su escasa longitud (a penas 140 metros), lo que no le han impedido ser una de las más visitadas por los turistas.calas en mallorca

Por otra parte, las secciones rocosas y accidentadas de estas costas acogen diversas calas de Mallorca, auténticos monumentos naturales, cuyo encanto no deja de sorprendernos:

  • Caló des Moro: de insólitas aguas turquesas, la llamada Cala del Moro se oculta entre acantilados y rocosidades bañados por pinares, que la protegen de los vientos y el oleaje intensos. Su flora y fauna oceánica tiene embrujados a los aficionados al submarinismo y el snorkeling.
  • Cala Varques: otro rincón de ensueño al sudeste de Manacor, que se desmarca del resto por un entorno prácticamente virgen. En sus escasos 70 metros de largo sólo hay sitio para el confort y la relajación.
  • Cala Mondragó: enclavada en el corazón del parque natural del mismo nombre, esta cala de aguas tranquilas y poco profundas dispone de Bandera Azul, un alto grado de ocupación en verano y unas posibilidades de ocio y diversión casi ilimitadas.

Qué ver en Mallorca

Cartagineses, romanos, árabes y otras civilizaciones dejaron su huella en el patrimonio cultural de Mallorca, cuyos principales atractivos repasaremos a continuación:

  • Alcúdia: este bellísimo pueblo amurallado se remonta al siglo XIII y alberga vestigios históricos tan encantadores como las Porta des Moll, la Porta de la Vila Roja y la Porta de Mallorca, que dan acceso al municipio. Destacan a su vez el Museo Monográfico de Pollentia, la Iglesia de Sant Jaume, los distintos casals y otros monumentos interesantes, que recorreremos con las espectaculares vistas de la Sierra de Tramuntana como telón de fondo.
  • Catedral de Palma de Mallorca: también del siglo XIII, esta monumental construcción cautiva a sus visitantes con una fachada con formas y motivos góticos y unas dimensiones abrumadoras, siendo la segunda catedral más grande de nuestro país.
  • Castillo de Bellver: de planta redonda y cuatro grandes torres (una de ellas de homenaje), este insólito monumento data del siglo XIV y fue habitado en tiempos por la realeza mallorquina.
  • Tour por los museos de Mallorca: para deleitarse con la arqueología, historia y bellas artes autóctonas, recomendamos visitar el Museo de Mallorca, la Fundació Pilar i Joan Miró y el Museo de Arte español Contemporáneo Fundación March, así como el Museo Es Baluard, un recorrido fascinante por el arte moderno y contemporáneo de Mallorca.

Qué hacer en Mallorca

El turismo activo tambien encuentra su mejor versión en el municipio mallorquín, con más de 300 días de sol que garantizan una práctica ininterrumpida de surf, kitesurf, bodyboard y otros deportes acuáticos, además de tenis, golf, equitación, rafting o escalada:

  • Explora las cuevas de Genova y de Drach: ubicadas en Porto Cristo, estas cuevas fueron descubiertas por accidente en 1906. Con más de 2 km de longitud y hasta 36 metros de profundidad, recorrerlas a pie es una pequeña odisea, pero también una aventura inolvidable.
  • Excursión en barco a la Isla Dragonera: una espectacular travesía desde Camp de Mar hasta el Parque Natural de la Isla Dragonera, antiguo refugio de piratas tan temibles como Barbaroja, pasando por enclaves costeros de gran belleza paisajística, como la cala Fornells o el acantilado de La Mola.
  • Senderismo en la Sierra de Tramuntana: declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2011, esta sierra destaca por su relieve heterogéneo, donde las cumbres, acantilados, laderas, senderos empedrados y calas exóticas se dan la mano. Una opción que encantará a los aficionados al trekking, la geología y la naturaleza en general.
  • Visita Palma Aquarium: con más de 8 mil especies repartidas en 5 millones de litros de agua, este espectacular acuario nos invita a recorrer la flora y la fauna de las profundidades marinas. Una experiencia para toda la familia.

Vida nocturna en Mallorca

Para el turismo joven y no tan joven, este tesoro balear goza de una oferta de ocio nocturno que rivaliza con Barcelona, Amsterdam e incluso Ibiza. Música chill-out, ambiente amistoso y los mejores combinados y cócteles se dan cita en los numerosos bares, pubs y discotecas de Mallorca que abundan el Paseo Marítimo, el Casco Antiguo o la Plaza Gomila. Sobresalen el Bar Ábaco, el Tito`s Palma, Nuevo Riu, el Artdecodisco, la Abraxas y el Abacanto, además de Nikki Beach, Pacha, BCM Planet Dance y otros santuarios para público más noctámbulo. Si bien la fiesta suele terminar a las 02:00 de la madrugada, en algunos locales se prolonga hasta las 04:00 y las 05:00.

Gastronomía de Mallorca

Otro de los reclamos del turismo en Mallorca es su deliciosa cocina. El Tumbet, el Frit y las Sopes mallorquinas, la Sobrassada o el Arroz brut son algunos de sus platos tradicionales, todos ellos elaborados con hortalizas, marisco, pescado fresco, legumbres y otros ingredientes tan sabrosos como saludables, como corresponde a la dieta mediterránea. ¿Sabías que los hornos mallorquines tienen más de dos siglos de antigüedad? A nadie debe extrañar que la panadería y pastelería sea un pequeño arte en estas costas, como bien demuestran los bunyols, las ensaimadas, el rubiol y otros dulces típicos.

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Entre los mejores restaurantes de Mallorca reconocemos la Casa Jacinto, el Porto Pino, Son Castello o la Arrosseria Nimo’s en Palma, ideales para degustar algunos de los manjares antedichos. Los ‘gourmets’ que quieran degustar sabores más exóticos, tienen una cita obligada en el Nassau Beach Club de la Playa d’Es Portixol. Tampoco les decepcionarán los platos orientales del Japonice, los chinos del Gran Dragón, otros más europeos en el Horizonte o la mejor pasta italiana de La Libera, todos ellos ubicados en la misma capital.

Tradiciones y fiestas de Mallorca

Gracias a una historia que se remonta al 2150 a. C., Mallorca cuenta con un patrimonio cultural y folkórico vastísimo que salpica su calendario de enero a diciembre. La Fiesta des Foguerons, la Feria de Dijous Bo, la Batalla de Moros y Cristianos en los Puertos de Sóller y Pollença, la Fiesta del Pare Serra o las Fiestas del rey Jaume I (una de las tradiciones más longevas de Europa) dan forma a su repertorio festivo.

En vista de lo anterior, no debe sorprendernos que Mallorca sea la segunda isla con mayor población del territorio español y una referencia absoluta para el público turista. Sin lugar a dudas, una joya envuelta en las aguas del Mediterráneo que merece la pena conocer.

Si quieres realizar turismo por varias ciudades españolas te recomendamos visitar Barcelona o informarte para visitar la ciudad de Valencia.